Jornada accidentada en las carreteras de la Costa da Morte. Es el resumen de un día, el de ayer, en el que se contabilizaron al menos cinco accidentes con siete heridos y un incendio. El más espectacular ocurrió en A Laracha, sobre las cuatro de la tarde. Un camión cargado de hormigón circulaba por una carretera que va de Soandres a la cantera de O Pozo. El camión se arrimó demasiado al lateral derecho, probablemente al cruzarse con otro vehículo, y el terreno, de tierra, cedió, y provocó que la hormigonera volcara.
El camión quedó sobre una finca particular, donde perdió parte de la carga, que se derramó sobre la hierba. El vehículo transportaba hormigón para una empresa que está realizando una obra en Soandres. El conductor del camión, de nacionalidad rumana, fue trasladado al centro médico de A Laracha por una ambulancia del 061, con dolores en la espalda y en el cuello. Al lugar acudieron Protección Civil y Tráfico, además de una pala para retirar el hormigón derramado. El vehículo tendrá que esperar la llegada de una grúa para ser levantado.
Sobre las cinco de la tarde ocurría otro accidente en la rotonda do Esperón, en Cerceda, también con importantes daños materiales. Llovía intensamente cuando un camión ligero Mercedes de una empresa de transportes llegaba desde Cerceda e iba a incorporarse a la AC-523. Entonces se empotró contra una furgoneta Peugeot Partner que circulaba desde O Mesón do Vento hacia A Coruña. Este último vehículo quedó completamente deshecho. Los dos ocupantes de la furgoneta, vecinos de A Coruña, resultaron heridos de carácter leve. El conductor del camión, de Estramil (A Laracha), salió ileso. Acudió Protección Civil, Tráfico y el 061.
Persecución policial
Sobre las seis y media de la tarde, otro suceso sacudía las carreteras de la comarca, esta vez en Carballo, en la Feira de Berdillo. Un Renault Clio rojo que estaba siendo perseguido por la Guardia Civil y la Policía Local desde Cerceda se salió de la carretera. Debido al impacto, el motor del turismo salió despedido. Por el camino, el coche fue dejando tras de sí al resto de usuarios de la vía atemorizados ante la conducción temeraria del vehículo, que escapaba de los agentes a gran velocidad, llegando incluso a invadir el carril contrario. Los tres ocupantes resultaron heridos leves y fueron atendidos por el 061. Acudieron dos ambulancias, el Grumir de Carballo y la Guardia Civil. Debido a la aparatosidad del accidente, fue necesario regular el tráfico.
No fue el único accidente que ocurrió en el municipio. A las doce del mediodía, un vehículo se salió de la vía en Berdillo, en la carretera que comunica este núcleo con Bértoa. El turismo quedó empotrado en la cuneta pero, afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales. Solo una persona tuvo que ser atendida por un latigazo cervical. Al lugar acudieron miembros del Grumir de Carballo y una ambulancia del 061. Sobre las cuatro y media de la tarde hubo otra colisión en Bértoa, cerca de la iglesia, sin heridos.
Además de los accidentes, ocurrió también un incendio en Cuns (Coristanco). Los cables del motor de un tractor comenzaron a arder ayer por la tarde. Todo quedó en un susto, pero llegaron dos coches de bomberos, ya que había el temor de que ardiese el vehículo y existía la posibilidad de que llegase también a un establo cercano.