Los alcaldes de las generales

A. Martínez

CARBALLO

Una extrapolación de los resultados del 9-M cambiaría de forma radical el color político de numerosos ayuntamientos

12 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Manuel Becerra Souto es el único concejal del PP en Cerceda. Su partido presentó candidatura a última hora y es, de hecho, el que menos representación tiene en la corporación. Sin embargo, si los cercedenses hubiesen repartido sus votos en las municipales de la misma forma que lo han hecho en las generales, la formación conservadora no solo arrebataría al PSOE la amplia mayoría de la que dispone ahora -9 ediles-, sino que conseguiría la alcaldía en uno de los feudos socialistas más consolidados de la zona.

Una extrapolación de los resultados del 9-M cambiaría de forma radical el color político de numerosos ayuntamientos de la Costa da Morte, lo que demuestra que los votantes se decantan por distintas opciones según el tipo de elecciones.

También se da el caso contrario, en el que los vecinos apuestan siempre por el mismo partido, sobre todo en los concellos gobernados por el PP. De este modo, en Ponteceso, A Laracha, Coristanco, Cabana y Fisterra no habría cambios sustanciales con respecto a la situación actual. Mientras tanto, el único feudo socialista que resistiría sería Dumbría.

Empates

El de Muxía también es un caso llamativo, ya que la extrapolación de los resultados del domingo a unas elecciones municipales dejaría exactamente el mismo resultado, con un empate a seis entre PSOE y PP, y un concejal para el BNG, por lo que se repetiría el bipartito integrado por socialistas y nacionalistas. Exactamente los mismos resultados se darían en Camariñas, lo que supondría que el PSOE perdería la cómoda mayoría absoluta de la que disfruta en estos momentos en el Ayuntamiento, y que, además, el BNG entraría en la corporación municipal con un representante, del que ahora carece.

En general, los socialistas están mejor posicionados en las locales que en las generales. De repetirse los datos del 9-M, el PP sería la fuerza más votada en Laxe, Vimianzo y Malpica. En este último municipio, la situación cambiaría de manera sustancial, al menos en apariencia, ya que los populares tendrían seis representantes, en tanto que los socialistas se quedarían con los cinco que tienen y los nacionalistas, con los dos que también tienen. No obstante, en las municipales concurrieron seis partidos políticos, y cinco de ellos se sientan, con más o menos ediles, en el salón de plenos. El PSOE gobierna en minoría con el apoyo de AIM, pero entre el PP y el AVE -pidió el voto para los populares en las generales- solo suman cinco.

En el municipio laxense no habría mayoría absoluta. PP y PSOE estarían empatados a cinco ediles, y el BNG tendría la llave con un representante que no acaba de conseguir en las elecciones municipales.

Más pactos

También serían necesarios pactos en Vimianzo, pero con un panorama muy distinto al actual. El PSOE perdería uno de sus seis concejales, en tanto que el PP pasaría de cuatro a seis, al arrebatarle otro al BNG, que se quedaría con dos. En el caso de la capital de Soneira, la complicada situación interna de la formación socialista podría haber influido en los resultados.

Otro concello con importantes cambios sería el de Cee, en el que se repetiría el caso de Muxía y Camariñas con un empate a seis entre PSOE y PP, y la llave en manos del único concejal del BNG. Pero éste es uno de los municipios en los que la extrapolación es engañosa, ya que no entra en juego Independientes por Cee, el partido del alcalde, Ramón Vigo.

Por lo que respecta a los tres ayuntamientos con regidores del BNG en estos momentos, los resultados del domingo pasado darían un vuelco a la situación. El PP tendría la mayoría absoluta, y PSOE y BNG entrarían en la corporación con tres ediles cada uno. En este caso hay que tener en cuenta que Terra Galega tiene ahora dos concejales.

Los socialistas conseguirían cinco representantes en Corcubión, donde el PP y el BNG empatarían a tres. Los nacionalistas conseguirían su tercer edil por solo tres décimas y evitarían que los populares lograsen el cuarto.