17 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Casi un tercio de las viviendas de Carballo están vacías. Se supone que pertenecen a inversores que se refugian en el ladrillo para mantener el valor de sus ahorros. Sin embargo, apenas es posible encontrar pisos de alquiler. Los propietarios no necesitan o no quieren arrendamientos. En la capital de Bergantiños, la vivienda es un negocio, no una necesidad.