La tele lo ha lanzado a la fama cinco años después de?su primera actuación en el pub D'Antón de A Laracha
05 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El primer autógrafo que firmó Rober Bodegas fue hace tres años en Laxe: «Contei unha pequena historia de mariñeiros e, ao acabar, un velliño pediume que lle botara alí unha firma, que seica lle gustara moito e pensaba que ía ser famoso». No iba desencaminado el viejo marinero.
Desde que llegó a TVE, Rober tiene cada vez más fans -aunque por el momento no tiene conocimiento de ningún club oficial- y lo de estampar su nombre en trozos de papel o ensayar poses fotográficas con sus admiradores y admiradoras se está convirtiendo en algo de lo más normal. Eso sí, el trayecto más corto se alarga hasta lo indecible, pero él lo lleva muy bien: «Aínda que ao principio houbo un par de días, en A Coruña, nos que cheguei a agobiarme, porque me deberon facer cen fotos ou máis». Medio en broma cuenta que en casa están encantados con su éxito y «agora valóranme». Algunos se atreven a darle consejos para sus monólogos y otros todavía no se lo acaban de creer cuando se lo encuentran por la calle: «Viñan dous rapaces detrás de min e parecía que me querían falar pero non se atrevían. Paro, saúdoos e dinme '¿es o da tele?' 'Si' E aí quedaron, coa boca aberta sen dicir nada».
Para que luego digan que la tele le cambia a uno la vida. ¡Pues claro! Y más si lo que haces en la pequeña pantalla tiene algún mérito y además gusta a la gente, como es el caso de este carballés, que incluso ha ascendido a la categoría de mito: le llaman el Rey, como a Elvis.
Ahora viaja más que nunca, de escenario en escenario por toda España. Dentro de dos semanas hará una minigira por Cataluña, pero antes, esta misma noche, actuará en su pueblo por primera vez desde su coronación televisiva.
Le gusta la tele, donde ha firmado un contrato de un año con TVE para seguir deleitándonos con su humor original, irreverente y con denominación de origen, aunque no se sorprendan si otras cadenas se pelean por él.
Tampoco abandona la radio: «É un bo entrenamento, obrígame a estar pendente da actualidade, a enfrontarme ao micrófono sen público e tamén é bonito». Con lo cual, queridos oyentes de Radio Voz Bergantiños, Rober seguirá con nosotros haciendo gala de su mejor humor. Ahora que lo pienso, ¡voy a ser la envidia de much@s compartiendo micrófono con el Rey!