Embajadores por aquí y por allá

Kiko Novoa kiko.novoa@radiovoz.com

CARBALLO

Recordarán eso que dicen sobre que el gallego emigra dados sus deseos de conocer mundo. Sí, amigos, de la estupidez al tópico sólo hay una acera de diferencia. El gallego emigra porque no le queda más narices, y ahora que todos nos hemos vestido de gala para abrazar a los consellos da Xunta del mundo mundial no estaría de más que por una vez las promesas se llenasen de realidades. Para palabras ya me basto yo. Ahora queremos hechos.

Suelto este rollo como preludio a la dignidad, la que han llevado los vecinos de la Costa da Morte por un mundo eterno y cansino. El trabajo, ése es el auténtico motivo que nos ha obligado a las gentes del fin del mundo a revelarnos contra el presente, que no a caer en el desarraigo. Fíjense, en Liechtenstein se juntaron este sábado medio millar de almas, la mayoría con acento de Muxía, Mazaricos, Cee y Dumbría. Con buena rasca en el exterior (se rondaron los 7 grados bajo cero), el pabellón multiusos de la capital de este pequeño país celebró el día del socio del Centro Español Santiago Apóstol (también podríamos llamarle Centro da Costa da Morte).

A la reunión acudió Ramón Vigo , el alcalde de Cee, que quiso estar cerca de los suyos, como siempre, para brindar por el futuro y aproximar la vitalidad de nuestra comarca a los hijos del exterior. También intentó acudir a la cita Félix Porto , el primer edil muxián, pero problemas en la agenda imposibilitaron su viaje. Vigo estuvo acompañado del cónsul honorario de España en Liechtenstein, Markus Kolzoff , la benefactora del Centro y viuda del presidente del Tribunal Constitucional del Principado, Frau Beck , el presidente del Centro, Manuel Figueroa , y su secretario, Carlos Canosa .

La velada estuvo amenizada por H2O, que es un trío musical vigués (no es que fueran parientes de Ramón Vigo, claro, sino que los músicos procedían de la ciudad olívica), además de la formación sonense Odisea. La producción fue desarrollada por una empresa ceense.

Me dicen que el alcalde de Tordoia tuvo un viernes lleno de trabajo por tierras francesas, en la localidad de L'Herbergement, en plena región de La Vendée. Antonio Pereira estuvo acompañado de agricultores, empresarios, técnicos municipales y concejales, en una jornada de confraternidad que se inició con la recepción del alcalde galo Joan Lanua . Visitaron una granja láctea, varias explotaciones ganaderas y dos empresas metalúrgicas. El castillo de Chabotterie cerró el periplo, que culminó con una cena y la actuación de Brisas do Quenllo.

Ahí tienen a Emilio González , funcionario del Concello de Camariñas, que vive en la actualidad en San Francisco, junto a su esposa. La casualidad ha querido que, tras vivir la marea negra del Prestige hace cinco años, ahora ve la de la bahía.