El Concello malpicán regulará el uso de sus centros sociales

La Voz

CARBALLO

Los concejales de Malpica se reunirán el próximo lunes para celebrar un pleno que ya se prevé largo y polémico. Sobre la mesa, entre otros asuntos, se pondrá el reglamento de la Rede de Centros Socioculturais del municipio, que durante las últimas semanas ha puesto en pie de guerra a alguna que otra asociación cultural de la localidad. El texto, que fue elaborado bajo la supervisión de la concejala de Cultura, María Fariña, tiene como objetivo racionalizar el funcionamiento de los locales que hay en las distintas parroquias, que son propiedad del Ayuntamiento, que también se encarga de su mantenimiento.

La edil insiste en que el reglamento permitirá que las distintas asociaciones le saquen más partido a los centros sociales, y asegura que el objetivo es tener un mayor control sobre las instalaciones municipales, ya que en algunos casos desconocen dónde están las llaves, pero «nunca para entorpecer ou impedir o bo traballo que realizan as distintas asociacións».

El reglamento, que ya fue entregado a las diversas entidades del Concello y ninguna presentó alegaciones, establece que cada centro será controlado por una comisión gestora, que estará formada por un representante de cada asociación que lo desee, un técnico del departamento de Cultura y un concejal designado por la Alcaldía. Esta comisión será la encargada de establecer los horarios de apertura de cada centro y dispondrán de una llave para acceder a las instalaciones.

Fuera de horario

Fuera del horario establecido, «os particulares, entidades ou asociacións inscritas no Rexistro do Concello poderán solicitar unha chave para facer actividades fóra do horario», que deberán devolver al Concello «nun prazo máximo de 72 horas».

El texto señala también que la comisión gestora de cada centro elaborará en los meses de septiembre un calendario con las actividades anuales que cada asociación celebrará en las instalaciones. De esta forma, los particulares o entidades que quieran llevar a cabo actividades especiales -una charla, o la proyección de una película, por ejemplo- deberán solicitarlo con siete días de antelación para que, de esta forma, el Concello, sepa quién está utilizando los centros municipales en todo momento. El reglamento señala, refiriéndose a estas actividades, que «só se autorizarán aquelas sen ánimo de lucro», aunque matiza que si podrán pedir dinero en caso de que sea, precisamente, para financiar dicha actividad.

Recuerda, además, que «o solicitante será responsable do trato dado ás instalacións e deberá devolvelas no mesmo estado en que lle foron entregadas». Las entidades también deberán responsabilizarse de todo aquello que lleven a cabo en los centros, «así como dos participantes nelas, para o cal tomarán as necesarias medidas e disporán das oportunas pólizas de seguros». Se trata, aseguran desde Cultura, de que las asociaciones sigan utilizando los centros como hasta ahora, pero, con un mayor control «para evitar ningún problema».