El proyecto de recuperación del dolmen de Dombate está de nuevo a la espera del dictamen de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta de Galicia.
El responsable de la idea. Joan Santacana, tendió un cable al departamento de la Consellería de Cultura en una carta en la que se ofrece para tratar los aspectos que él considera más peliagudos y asegura que podrían ser estudiados de forma conjunta para «desbloquear la actual situación».
Joan Santacana considera que debería estudiarse una propuesta técnica que permita rebajar el volumen de edificación, que fue una de las principales pegas puestas por Patrimonio. El director del proyecto asegura, sin embargo, que «esta modificación no debería impedir la visión cenital del dolmen ni transformar el proyecto en un hangar de techo bajo que asfixiara visualmente el monumento».
Además propone adecuar el interior del edificio cuyo diseño da problemas a los hallazgos arqueológicos que se han producido. También se estudiará la eliminación de la cubierta vegetal de la parte posterior del dolmen que debía minimizar el impacto de la construcción en el entorno, según la carta de Santacana. También se aviene el técnico a ver la «posibilidad de minimizar en lo posible las estructuras de acceso de la parte superior del conjunto».
El escrito fue enviado a finales de agosto a la Dirección Xeral de Patrimonio y es en respuesta a un documento elaborado en marzo por el departamento de la Consellería de Cultura.
En el escrito, Joan Santacana justifica el proyecto del que es director y asegura que el centro de toda la actuación es la conservación de las pinturas.
Centro de interpretación
Además, reconoce que se le ha informado del interés de la Xunta por la construcción de un centro de interpretación del megalitismo. De hecho, en el escrito esta cuestión se plantea en varias ocasiones y en todas ellas Joan Santacana considera que el proyecto de la Consellería de Cultura no interfiere en el de la Diputación.
Asimismo, el director se permite algún tirón de orejas a los técnicos de Patrimonio puesto que asegura que algunas de las observaciones que hacen sobre el documento se deben a que «no se ha podido examinar en su totalidad el trabajo, en especial la parte relativa a la museografía ni el modelo de módulo que se remitió a la Diputación al finalizar el proyecto». Asimismo considera que «un detenido examen del trabajo puede que diera respuesta a algunos de los puntos que se exponen en el informe de la Dirección Xeral de Patrimonio».
Joan Santacana defiende la realización de la vitrina que contendrá el monumento, sobre todo porque es el mejor modo de proteger las pinturas. Además justifica que haya una parte opaca y otra de cristal para mejorar la visibilidad desde el exterior y la musealización interior, que para el equipo que ganó el concurso de ideas es fundamental, debido a que «conservar sin interpretar y socializar el conocimiento es un fraude hacia la ciudadanía».