Una veintena de las participantes en el proyecto experimental del Concello cabanés dan sus primeros pasos en el sector textil
15 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El programa experimental de empleo Obradoiro Castro de Beres impulsado por el Concello de Cabana y la empresaria Marisa Codesido cerró ayer sus puertas con un acto que sirvió al mismo tiempo para certificar el inicio de la vida laboral de buena parte de sus participantes, que en sólo doce meses han pasado de alumnas de un curso de manejo de máquinas remalladoras a empresarias del sector textil.
El proyecto echó a andar hace ahora un año tras unas largas negociaciones entre el Ayuntamiento y la Xunta para lograr los cerca de 60.000 euros necesarios para su puesta en marcha y una vez que alcanzaron un convenio con su promotora para dar empleo a al menos el 33% de las 40 alumnas para las que estaba pensada la actividad. Un año después, esa cifra ha sido superada y tanto el alcalde cabanés, José Muíño, como la propia Codesido, señalaban ayer el éxito de la experiencia al indicar que casi una veintena de las participantes están trabajando ya en el sector.
Así, la profesora ha puesto ya en marcha una empresa en la que participan doce de las alumnas -cuatro de ellas como socias- y que tras un período de prueba ha logrado ya cuatro contratos para suministrar prendas a otras tantas marcas de primera fila. «Firmamos con Lunaria, que fai roupa para Pedro Novo; Prenatal, Montoto e Textil Mendo, que traballa para Pedro del Hierro. Xa fixemos algunhas prendas de mostra e o martes comezaremos a producir», explicó esta empresaria de Ordes, que se desplazó hasta Bergantiños en busca de mujeres con ganas de aprender una nueva profesión y que, según explicó, recaló en Cabana después que su proyecto fuese rechazado en otros municipios de la vecina.
Pese a la amenaza de la globalización y de la competencia de otros países en los que los costes de producción son más baratos, Codesido confía en que el proyecto salga adelante y espera seguir incorporando alumnas en un futuro próximo. «Os únicos que levaron a producción foi Zara, pero aínda que a xente ao falar do textil pensa só en Inditex, hai moitas máis empresas que fan roupa e que se atopan con problemas para recibir os pedidos a tempo por falta de empresas como a nosa», señala para desmintir alguna de las creencias generalizadas que existen sobre el sector.
Dos proyectos más
Además, la empresa de Codesido no es la única que ha surgido a raíz del obradoiro. Al menos otros dos grupos de alumnas están tratando también de poner en marcha iniciativas similares tras completar su formación en empresas de Bergondo y Ordes. Este es el caso de Carmen Lema Martínez, una emigrante retornada a Cundíns después de pasar 16 años en Suiza y que, tras su primer contacto con el sector textil, espera poder dedicarse profesionalmente a la confección de ropa. «Foi unha experiencia moi boa», asegura también María del Carmen Añón, una de las vecinas de los municipios próximos -en este caso, Ponteceso- que decidió probar suerte en el mercado laboral sumándose a la experiencia cabanesa.
El alcalde es optimista sobre el futuro de estas iniciativas y ya anuncia su intención de intentar desarrollar nuevos obradoiros experimentales del sector textil, aunque abordando otras especialidades, si los proyectos ya en marcha prosperan. «Parece que nadie cree no sector textil, e mesmo na Xunta eran reacios ao principio, pero podemos competir con especialización e formación», señaló en el acto de ayer antes de entregar los diplomas a las 40 especialistas y desearles lo mejor en su nueva etapa laboral.