Crónica | Suceso en la AC-552 Numerosas personas siguieron el jueves las labores para rescatar los cuerpos de las dos víctimas del brutal choque de Coristanco
06 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?ás de cuatro horas de conmoción, nervios e incertidumbre fueron las que se vivieron el jueves en la curva de la AC-552 -situada tras una recta de nombre agorero, la del Mutilado- donde dos personas perdieron la vida en un brutal accidente de tráfico ocurrido poco después de las cuatro y media de la tarde. El lugar, conocido como a curva da Casilla y situado a sólo un kilómetro del casco urbano de Coristanco, congregó con el paso de las horas a más de un centenar de usuarios de la vía y de vecinos de los alrededores para los que la presencia de un tráiler cargado de bombonas de butano sobre un turismo y el despliegue de medios de emergencia no pasó desapercibido. Los miembros de Protección Civil de Coristanco y Carballo así como los bomberos del Parque Comarcal de Bergantiños se tuvieron que emplear a fondo -mientras la Policía Local coristanquesa y la Guardia Civil regulaban el tráfico para evitar males aún mayores- para rescatar del Mercedes 300 a su conductor. Después de una hora de espera angustiosa, Ramón Francisco Otero Sánchez, un vecino de Bergondo de 57 años, pudo ser sacado del vehículo y trasladado, con importantes lesiones, en una ambulancia del 061 al hospital coruñés Juan Canalejo. Las incógnitas Sin embargo, nada pudo hacer el personal de emergencias por salvar la vida del resto de los ocupantes del vehículo, que viajaban en la zona más afectada por el impacto. De hecho, durante las tres horas en las que estuvieron aguardando la llegada de dos grúas para retirar el camión y poder continuar con los trabajos de excarcelación, ni siquiera pudieron precisar cuántas personas permanecían atrapadas entre el amasijo de hierros. No fue hasta cerca de las ocho de la tarde cuando se aclaró la incógnita y se pudo confirmar que, tal y como sospechaban, aún quedaban dos cuerpos en el interior: el del hijo del conductor, Yago Otero Rodríguez, de 24 años, y el deL vecino de Santiago Roberto Ferreiro Glaván, de 34. La peligrosidad de la curva y el recuerdo de otros siniestros mortales ocurridos en el pasado fueron algunos de los comentarios más repetidos entre los curiosos allí reunidos, aunque la principal incógnita -aún no despejada- es qué pasó para que el turismo invadiese el carril contrario en plena curva y se fuese a meter bajo las ruedas delanteras del voluminoso camión. No faltó quien aludió a un posible adelantamiento prohibido por parte del conductor del Mercedes, pero el propio chófer del tráiler, un vecino de A Coruña de 44 años -que aunque resultó ileso estaba visiblemente impresionado por los sucedido-, negó tal hipótesis. Lo único incuestionable 24 horas después del suceso es que dos personas se han sumado al trágico balance de víctimas en las carreteras de la Costa da Morte.