El Ayuntamiento y la Xunta reactivan el proceso para acabar la concentración parcelaria en Baio
CARBALLO
El alcalde de Zas, Manuel Muíño, la delegada provincial de Medio Rural, Olga Agra y un representante de los vecinos de Baio, se reunieron ayer en el consistorio de Zas para tratar de retomar el proceso de concentración parcelaria para las zonas de Baio y Fornelos. Se trata de un expediente que echó a andar hace 13 años y que aún no ha finalizado, según Muíño Espasandín, a causa de la paralización a la que lo sometió el anterior equipo de gobierno del municipio. La demora temporal ha sido tal que de los cuatro representantes vecinales elegidos al principio del proceso sólo uno se presentó a la reunión, ya que algún otro ha fallecido y otros se encuentran enfermos. Uno de los problemas del desarrollo de la parcelaria en Baio era su posible choque con el plan general. Ayer en la reunión se habló de excluir de la concentración las zonas definidas como urbanas en el plan, como urbanizables residenciales, núcleo rural y núcleo rural de expansión, pero antes de decidir esas zonas se pedirán un estudio: «Chegouse ao compromiso de que para salvagardar os intereses dos veciños solicitaremos un informe para saber se as zonas que se concentran poden dar problemas para unha recalificación posterior», explicaba Muíño trar el encuentro. Lo que queda por saber es si, llegado el caso, hace falta terreno para la expansión del núcleo de Baio, y ese terreno está dentro de la concentración parcelaria, podría surgir algún problema para declararlo urbanizable. Por lo demás, Muíño asegura que el proceso puede agilizarse ahora, aunque no pone fecha para su finalización. Explica que la Xunta tiene todas las fases de la concentración contratadas con una empresa, y que una vez aclarado el punto en cuestión, los siguientes pasos se darían con rapidez. Primero los vecinos deberán pedir las distintas parcelas, y la empresa presentar un proyecto de cómo resultaría el reparto. Si las alegaciones a ese documento no llegan a un porcentaje determinado, las bases se harían firmes y la concentración estarían aprobadas. Entonces se construirían las distintas pistas y se pondría fin a un asunto que se demora por más de una década.