Gentes del Finisterre
03 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h....un pincho. Los que buscan empleo se quejan, con razón, de las dificultades que existen para encontrar un puesto laboral digno. En unos sitios porque tal, en otros porque cual, pero el caso es que salir a la calle para buscar curro amarga al más pintado. Sin embargo, ejemplos como el de Encarna Herranz demuestran que con esfuerzo, perseverancia e ilusión todo es posible. Fíjense, Encarna realizó un curso culinario dentro del proyecto Proximitas Plus, que pretende dar una oportunidad a las personas desempleadas para acceder al mundo laboral, especialmente a las mujeres, y mejorar la atención a las personas con especiales necesidades. Y tras ello, decidió abrirse un camino propio en el trabajo y aquí la tienen, celebrándolo con los compañeros de otros cursos venideros, como los que ayer recibieron su diploma en Carballo. Sólo por lo riquiña que es se merece toda la suerte en el mundo laboral. Y en su vida. Un representante público debe manejarse en varias artes. La locuacidad es algo indispensable. La persuasión es necesaria. Y la dignidad, un deber. Pero además, es meritorio un buen movimiento de muñeca: a) para jugar Wimbledon, en caso de que la política se tuerza; b) para abrir y cerrar puertas de todas las instituciones imaginables; y c) la más importante, para entregar diplomas. Sí, un buen político debe entregar diplomas con brío. Dar con una mano y saludar al interfecto con la otra es cosa peliaguda. Hagan la prueba en casa, con el gato mismo, verán que la cosa es chunga. Así de bien lo demostró en su primer día de entregadordediplomas el concejal socialista Pedro Luis Fernández Pombo , que llegó al cargo tras la dimisón de Manuel Trigo . Junto a la diputada provincial del BNG Margarida Vázquez entregó en Carballo los diplomas del curso Instalador de enerxía solar fotovoltaica . Prueba superada. Qué bien me venía una semanita a la fresca, entre arbolitos, pajarillos y una piña colada, o en su defecto un cocido. Paco Cousillas Couto es el propietario de la casa rural de As Pías, en Olveiroa (Dumbría). El viernes inauguró estas magníficas instalaciones: comodidad y tradición en un mismo espacio. La casa es una pensión rústica, con tres habitaciones dobles y una individual, salón social, lareira, un pozo y un comedor para 40 personas. Un libro, una buena compañía (vale, con esto último, sobra lo del libro) y a la vidorra. Estaría bien que de una vez por todas se le reconociese el increíble esfuerzo a los percebeiros. Así lo reclamaron ayer en una mesa redonda en Corme Bieito Lobeira (BNG), Xabier Aboy CIG) y Xan Carballo (CUT).