ARA SOLIS | O |
30 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.DICEN QUE hoy es el día de hacer balance. De ver qué es lo que hemos hecho y apuntar lo que nos queda por hacer. Recordar a los que se han ido y poner en un lado lo bueno y en otro lo malo para decidir si el año ha valido o no la pena. De comprobar si fuimos buenos durante los últimos doce meses, rememorar lo mejor y borrar lo peor. Dicen que es el momento de prometer cosas nuevas, de decidir qué es lo que haremos a lo largo de los próximos 365 días y soñar con tiempos mejores. Supongo que quien más y quien menos, antes de las uvas, porque después es más difícil, hará un repaso de su vida y comenzará el 2007 con buenos propósitos: enfadarse menos, demostrar más cariño por los demás, ahorrar un poco..., además de los de siempre de adelgazar, hacer más ejercicio y dejar de fumar. Los alcaldes de la comarca, por ejemplo, empezarán a pensar ya en las próximas municipales y quiénes serán sus rivales, porque los cambios en los grupos de la oposición prometen ser muchos y curiosos. Idearán estrategias para captar votos y buscarán recursos hasta debajo de las piedras para conseguir unos presupuestos xeitosiños que les permitan llevar a cabo proyectos estrella. Los responsables de la Xunta, por su parte, deberían acordarse del Plan Costa da Morte, ése que el presidente Touriño anunció con tanta alegría, y empezar a pensar cuándo y cómo van a poner en marcha los grandes proyectos -los que ya estaban presupuestados no, los nuevos-. Esos que supondrán un revulsivo para la comarca y la pondrán a la altura que se merece. Esa lluvia de millones que de momento no es ni orballo y que la zona espera como agua de mayo. Ojalá los podamos poner en el balanza del 2007. Mientras tanto, desde aquí, los mejores deseos para año nuevo, que no se atraganten con las uvas y la resaca sea más llevadera que la del 2006.?