Reportaje | La escena roquera La apertura del Cosmic Pop Bar revitaliza la ruta carballesa de la música alternativa, donde tienen cabida locales de rock clásico y garitos que apuestan por la vanguardia y el directo
21 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El barman más poppy del ecosistema noctívago local ha vuelto. José Antonio Deus (Silván, 1966) acaba de abrir el Cosmic Pop Bar, un garito que, como su propio nombre indica, rinde culto a la rama galáctica de la psicodelia, a un universo musical paradójicamente nada popular y a los espirituosos varios, sean en vaso o en botella. Lo del regreso es un decir, porque realmente Deus nunca se fue, como atestiguan la hemeroteca y los pabellones auditivos menos desmemoriados: oteador y oyente insaciable, es el responsable de haber traído a Carballo a las bandas indies más representativas del momento, bien como miembro de la comisión de fiestas, bien como organizador del primerizo festival Sereas e Piratas. En el recuerdo también se alojan sus sesiones al frente del mítico y desaparecido Caimán, cuya herencia kitsch fluye por las venas del Cosmic, un local que ha suplido un doble vacío. Por una parte, el que dejó el Esquema, que había dejado huérfano de buena música al roquerío local. Y, por otra, el de la ausencia de un establecimiento que, más allá de la calidad en los platos, destacase por la originalidad en la estética. Aupado el buen gusto a las paredes, empapeladas con estampados sesenteros, el remozado local destila arte pop y memorabilia psicodélica, presentes en el mobiliario retro y en los pequeños detalles, como los suculentos ceniceros con forma de cohete espacial o los vinilos hábilmente expuestos para generar una ingente secreción de saliva por parte de coleccionistas aficionados al fetiche y a las joyas de la música alternativa patria y ajena. Por no hablar del logotipo, que corrió a cargo del diseñador gráfico Alberto Gende. De culto «Quería voltar á noite cun proxecto que tiña na cabeza dende fai tempo. Este era o bar que soñaba con ter, porque reproduce exactamente o meu ideal», explica Deus mientras hace un recuento de los profesionales que colaboraron en su puesta a punto, desde su socio, Pablo Seoane, hasta José Gómez Tedín, responsables de la selección de los materiales y de las piezas de interiorismo, respectivamente. El repaso estético no es en vano, como puso de manifiesto recientemente una anecdótica desaparición: «Todo o mundo quere levar unha lembranza do bar, ata o punto de que chegaron a roubar un taburete», confiesa con sentido del humor este dinamizador de la escena cultural carballesa. Le acompañan en su nueva aventura los pinchadiscos residentes Amiguete Raro, Josephine Scandinava y DJ Planeta, peculiares álter ego de conocidos disc-jockeys locales, a los que se sumarán puntualmente otras agujas invitadas: es el caso del malpicán Pablo Justiciero (hoy), La Muñeca Coja y Matthew Bowen, quien desenfundará el próximo viernes sus vinilos traídos desde Londres, o la pareja larachesa que conforma Stereo DJ Set, el presente más melódico para una noche de Reyes. Bafles para todos Se completa así el trío de ases más independiente de la zona, como apunta el carballés DJ Fugaz, que después de prodigarse en tugurios históricos dio el salto a la compostelana Sala Capitol, al ourensano Café Pop Torgal o al club madrileño Barbarella. «Faltaba un bar que hiciese de puente entre el Silfo y A Reserva, aunque un cuarto local saturaría la oferta». Mientras nadie se atreva a quebrar su pronóstico, las alternativas pasan por locales como O Patacón, aferrado al repertorio de vieja escuela, o el Dublín, que cuenta con el palco más potable para el directo y que, con Suso Serrano en la cabina, apuesta en la noche de los viernes por el rock contemporáneo. La filosofía de todos ellos la resume Antón Guitoi, que axiña cumplirá un cuarto de siglo al frente del Silfo: «Négome a ter un local de moda que só dure unha tempada, porque non busco a rendibilidade dun día senón a de moitos. E para iso é necesaria a complicidade e a camaradería da xente e dos grupos que teñen pasado por aquí». La fidelidad de la fauna autóctona se da por sobreentendida, por lo que el parte médico general reza: la escena roquera carballesa evoluciona favorablemente.