BERRO SECO
08 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EL URBANISMO, se sabe, es un asunto que genera polémicas para dar y tomar. Entre los muchos problemas ligados al cemento está el exceso de protección de las leyes. No es que la normativa proteja el paisaje y al medio ambiente. El que está protegido es el pirata enladrillador. Lo lógico sería que si usted monta una casa donde le da la gana, sin permisos, ni licencias ni el más mínimo respeto por el bien común, la Administración mandase al día siguiente una excavadora y un camión para limpiar la afrenta y encima le pasara la factura del derribo. Pero no. Cuando el mal ya está hecho hay que tragárselo durante años, durante todo el tiempo que necesite un lentísimo sistema judicial en decidir qué hacer. Si es que se hace algo. Si hubiese más agilidad y más medios para hacer cumplir las normas, los hacen lo que les da la gana se lo pensarían dos veces.