BERRO SECO
07 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.HAY CIERTOS concursos en los que los premiados obtienen un galardón que bien podría servir de monumento al consumismo: dinero para gastar en un tiempo limitado. Los presupuestos del Estado y su reparto tienen algo de eso. Las comunidades autónomas de mayor potencia y presencia suelen ser las primeras clasificadas. A Cataluña le abren la puerta de los grandes almacenes y le ponen en la mano un cheque millonario para que disponga. Luego le pasa lo mismo a Valencia, a Madrid, a Andalucía -donde las autovías no tienen peajes- o al País Vasco. Al final de todo le toca a Galicia. Con las estanterías arrasadas por los que pasaron antes por ellas y mil pesetas en el bolsillo, poco se puede hacer. Por eso tal vez no importa quién gobierne: puede haber buenas intenciones, pero sólo hay mil pesetas. Por eso lo más importante es hacer que la economía gallega crezca. Y parece que no hay trazas.