BERRO SECO
15 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EN EL espinoso tema del urbanismo es difícil meter la mano. Para tomar decisiones, claro, porque los hay, y muchos, que meten la mano y el brazo y el cazo y todo instrumento capaz de atenzar los cuartos que ahí se mueven. En la Costa da Morte no hay tradición de concursos públicos. Así, los proyectos los confeccionan profesionales designados a dedo. El fruto de esta forma de actuar, y del escaso criterio estético de ayuntamientos y profesionales, es lo que hoy tenemos: los edificios que se salvan en la comarca se cuentan con los dedos de una mano. A los ojos de todos están las maravillas arquitectónicas de nuevo cuño que nos rodean. El drama, que afecta a la obra pública, se extiende a la vivienda, donde la falta de gusto es evidente o, en su defecto, se intuye una discreta mediocridad. Todos estos problemas se reducirían en el futuro con una apuesta seria por la educación.