La definición de un río

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PARA LA mayor parte de la gente, un río es un lugar que se define, así, espontáneamente, por las truchas que se pescan, por los remansos en los que bañarse, por la sombra de sus árboles, por el sonido del agua, las libélulas, las tardes de verano en familia y todas esas horteradas. Pero se equivocan. Un río es pasta. Dinero. No lleva agua, lleva billetes en grandes cantidades, y es una pérdida terrible dejar que se pierda ni un solo. Lo mejor que se puede hacer con un río es cortarlo en rodajas, como un pescado, con cuchillos de hormigón, meterle unos tubos y unas turbinas conectados directamente con una cuenta bancaria y tumbarse a la bartola, en una playa fluvial de un país digno, donde no sean tan salvajes como para permitir que se destrocen sus recursos naturales, a esperar la llegada dulce del dinero. Esa es la definición de un río.