BERRO SECO
13 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.BIEN SE ve que muchos de los que llegan a la política llevan todavía el precio colgando. Eso de que todo el mundo tiene un precio se aprecia con mayor claridad en algunas Administraciones. El trapicheo de prebendas está a la orden del día. Por eso, si uno no obtiene nada a cambio de su cargo electo, lo normal es que arremeta contra quien lo impide. El bien de los vecinos y el altruismo son conceptos absolutamente ajenos a algunos. El día que de verdad se ponga coto a las contrataciones a dedo, se realicen investigaciones patrimoniales de los cargos públicos y se impida el reparto entre amigos del dinero de todos, se verá realmente quién está interesado en el bien común. Y es que parece que hay que recordar que la política no sirve para llenarse el bolsillo y repartir sinecuras entre los amigos. El objetivo era hacer la vida mejor a los vecinos. A todos, no a cuatro.