Germán Delibes está convencido de que, en el caso de la Costa da Morte, el aprovechamiento turístico del patrimonio megalítico resultará beneficioso. - Pero el turismo también tiene riesgos. -El patrimonio arqueológico puede ser un elemento de dinamización de zonas turísticas, no hay más que ver el ejemplo de Francia, y eso representa también un poco de erosión. Por tanto, lo que hay que intentar buscar es el término medio. En el caso de la Costa da Morte, el turismo puede tener efectos balsámicos, con la creación de una ruta, del parque del megalitismo y de un centro de interpretación. Además, es razonable buscar rentabilidad a una inversión de este tipo, y creo que va a ser bueno a largo plazo. Desde mi punto de vista, el proyecto tiene posibilidades de funcionar, sobre todo cuando hay gente tan entusiasta como los organizadores del simposio. - ¿Y a pie de calle? ¿No existe desconocimiento de este patrimonio? -La gente sí que tiene idea de qué son las tumbas megalíticas porque llaman bastante la atención. No es extraño que se vinculen con mitos, proque están asombrados de cómo se pudo hacer aquello. Lo conoce por encima, y se trata de que lo conozca un poco mejor.