Ricardo Rabuñal presentará su dimisión irrevocable en la asamblea

CARBALLO

La reunión de socios del Laracha está prevista para la próxima semana El presidente deja las manos atadas a sus sucesores con el fichaje del técnico Juan José Vila

30 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Ricardo Rabuñal González (Arteixo, 1951) dejará la presidencia del Laracha después de diez temporadas ininterrumpidas al frente de la entidad, según reconoció ayer. El mandatario pretende dimitir de forma irrevocable la próxima semana, puesto que será cuando se celebre la asamblea de socios. No obstante, Rabuñal anunció: «Seguiré colaborando con las personas que asuman los puestos directivos». Ayer, curiosamente, mantuvo una reunión con Juan José Vila y, al final de la misma, decidió ficharlo para la próxima campaña como entrenador. Algo ilógico, puesto que los nuevos rectores del equipo serán, lógicamente, los que deberán elegir quién será el nuevo preparador, y no tener que asumir algo impuesto por el anterior rector. Ricardo Rabuñal reconoció que tiene una enorme pena por tomar la decisión de abandonar el puesto. «Lo cierto es que mi cardiólogo -apunta- me repite siempre que acudo al Modelo a las revisiones que debo dejarlo. Me dice que tengo que evitar excitaciones y llevar una vida más tranquila y reposada. Es lo más sano para el corazón». A pesar de todo, el presidente larachés lamenta la falta de apoyo que está demostrando la gente del Laracha. «La verdad es que es muy duro, después de diez años de sacrificios y mucha lucha, que todo se vaya al garete. Espero y deseo que haya alternativas. Lo que tengo muy claro es que sí voy a seguir colaborando con los nuevos rectores. Es más, intentaré que la gente que estuvo conmigo siga también aportando su granito de arena por el bien de la entidad futbolística». Muy meditado Ricardo Rabuñal tiene muy meditado que no puede seguir al frente del club. «Eso no quiere decir -explica- que pueda volver en algún momento. Ahora lo importante para mi salud es tener tranquilidad y por eso debo alejarme del Laracha».