BERRO SECO
16 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.A UNOS cientos de metros de la playa de Corcubión está atracado y en guardia un buque anticontaminación de última generación. Costó 15 millones de euros y dicen que traerán pronto otro más caro y más moderno. Cuenta el Luz de Mar con las últimas tecnologías para achicar mareas negras como quien sorbe un combinado con una pajita. Pero todo ese aparato bélico para atajar vertidos, de nada sirve con una realidad que se eterniza hasta el aburrimiento. Los mejillones que le crecen en el casco seguro que tienen tanto gasóleo dentro como los berberechos de Cee. Y es que si para prevenir futuros desastres algo se ha hecho, para acabar con los que están ahí, todavía falta mucho. Son esas pequeñas paradojas que nos depara la Costa da Morte. La ría está contaminada, ¿quién la descontaminará? Tal vez el hidrocarburo rebelde se aburra un día y se mude a un fiordo. Confiemos.