La polémica permanece en Quenxe, donde hay edificios paralizados

La Voz

CARBALLO

18 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Las licencias en el casco histórico nunca fueron un problema en Corcubión. Al menos a nivel público. El núcleo duro del urbanismo polémico que se desarrolla en la localidad se encuentra en Quenxe, la primera zona donde se llevó a cabo una urbanización masiva, en toda la Costa da Morte, similar en sus características a las que se desarrollaron en el Mediterráneo. Fue precisamente ahí donde el gobierno actual, tal y como había anunciado durante la campaña electoral, concentró sus fuerzas. De hecho, actualmente son cerca de media docena los edificios -alguno de más de 20 viviendas- que permanecen paralizados por orden del Ayuntamiento por no cumplir con la normativa urbanística vigente. Quenxe sí generó polémica, además de citaciones judiciales. Recientemente, el alcalde de Corcubión pasaba por los juzgados para declarar como consecuencia de una denuncia presentada por una promotora de viviendas. Sin embargo, en el caso del casco histórico nunca hubo acusaciones ni problemas especiales más allá del derribo del antiguo cine, situado en la plaza de Castelao, cuyo solar ocuparán unos apartamentos que, por ahora, siguen sin poder construirse y cuentan con la oposición municipal.