La encuesta

CARBALLO

ARA SOLIS | O |

11 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

QUIZÁS NO aprendí bien la lección de pequeña, pero lo cierto es que tengo la manía de abrirle la puerta a todo el que llama. Suelo espiar por la mirilla quién está al otro lado del dintel, pero al final siempre puede más la curiosidad. Ayer fue una chica muy amable la que timbró. Llevaba una carpeta en la mano e intuí -bien- que había llegado hasta allí para hacerme una encuesta. Pensé que tal vez sus jefes le obligaban a realizar un determinado número de cuestionarios al día, así que decidí prestarme voluntaria para que se pudiera ir pronto a casa. Con una rapidez ininteligible me dijo que pertenecía a no sé qué fundación y que estaba allí para «pulsar el galleguismo» -literal- de la gente que vivía en Galicia. ¿Galleguismo? Me aclaró que se trataba de saber si yo amaba a o no a Galicia, si era de las personas que sólo vivían en ella o sentían la tierra. La encuesta en cuestión, por extraño que parezca, transcurrió en castellano y consistía en una serie de preguntas un tanto raras -por un momento pensé que allí había una cámara oculta-. Me preguntó, por ejemplo, si sabía quién había escrito El lápiz del carpintero y Cantares gallegos -así, en castellano-, cuántos habitantes tenía Galicia y que significaban xeonllos y xergón -¿sólo la X es gallega?-. En total, diez preguntas, todas ellas igual de estúpidas. Como ella tomaba nota de mis respuestas, no se dio cuenta de mi cara de alucinada y sólo levantó la vista del papel cuando, casi al final, me preguntó si sabía qué se celebraba el próximo miércoles. «El día de san Pascual Bailón y santa Restituta», le contesté, porque minutos antes había mirado el calendario. Le dio igual y siguió a lo suyo. Al final concluyó: «Tú amas a Galicia profundamente», como si su resultado pudiese cambiar mi vida. La cosa tenía turco, porque inmediatamente después intentó venderme una enciclopedia. Mi amor por Galicia sin embargo, no llega a tanto.?