Los marineros que acudieron a la asamblea, celebrada en las dependencias del ISM de Noia, mostraron su disconformidad con la postura adoptada hasta el momento por los pósitos de la zona y de la Costa da Morte, y también por las federaciones de cofradías. Los discrepantes reclaman un pronunciamiento sobre la posibilidad de poner en marcha la reserva marina de Lira y, al mismo tiempo, denuncian el silencio de los dirigentes de dichas entidades. Una de las preocupaciones de los armadores es que si la iniciativa se desarrolla, ellos tendrán que abandonar esa zona de trabajo. La reserva marina ocupa un espacio de algo más de 160 hectáreas. Sobreexplotación Un portavoz de los críticos indicó que si no pueden pescar frente a las costas de Carnota lo tendrán que hacer en lugares próximos, por lo que habrá sobreexplotación de los recursos. Los afectados entienden que la propuesta de la reserva partió del propio sector de Lira ante el futuro incierto que se observa para los marineros. Representantes del grupo de opositores esperan que las autoridades pesqueras tengan en cuenta las alegaciones que van a presentar en los próximos días, al considerar que si se aprueba, será muy perjudicial para los intereses de un importante grupo de armadores que suelen trabajar en las costas de Carnota.