PASABA POR AQUÍ
14 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.NO HAY nada mejor que sentarse mirando al sol en días como los que nos ha regalado esta semana, probablemente como anticipo de una primavera en el que tantos y tantas esperamos deshacernos del frío que el invierno nos ha metido en los huesos. No hay ningún lugar mejor para sentarse mirando al sol que una de las numerosas playas de la Costa da Morte, esas que nos regalan arena blanca y fuertes oleajes, esas que ya empiezan a convertirse en punto de destino de cientos de familias cada fin de semana. No hay nada mejor que sentirse como un lagarto que no tiene otra cosa que hacer que tumbarse al sol hasta que el último rayo deje de darle calor. Porque el cielo nos premia en ocasiones con días soleados en pleno invierno, los que más se agradecen, sobre todo si pueda disfrutarse al aire libre. Pero incluso aunque no sea así, siempre nos alegran la vida. Como a los lagartos.