Los grandes promotores han optado en la comarca por un patrón ya conocido en otras latitudes de la geografía nacional: adquirir grandes bolsas de terreno a bajo precio para construir en ellas. A mayor número de viviendas, más rentabilidad. Así, una empresa adquirió cerca de dos millones de metros cuadrados en Cee para construir un campo de golf. La forma de rentabilizarlo pasa por construir casas, pisos y apartamentos en el entorno. La intención es que pasen de mil. Poco se puede decir todavía de muchos proyectos, que no han salido del papel, pero sí se puede hablar de números: en Muxía, la empresa Lábaro prevé llegar a las 700 viviendas en O Vilar. La misma firma abandera la expansión en otras zonas como Fisterra o Cee, con un compromiso de respetar el entorno y reducir el impacto visual, algo que no será fácil de lograr dada la magnitud de los proyectos. No son los únicos. Fadesa en Laxe y otros grupos en Carballo o Camariñas intentan también abrirse paso.