Salvajadas

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

10 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

LA MODA francesa ha llegado a la Costa da Morte. Si allí se queman coches, ¿por qué no hacerlo aquí con autobuses? Quienes venían a la Costa da Morte buscando tranquilidad tendrán que ir pensando en mirar hacia otro lado. Son cosas del mundo moderno, de ese mundo en el que los niños se pitorrean de sus profesores y los jóvenes salen a la calle con la navaja en el bolsillo. Lo peor de una situación que se deteriora a simple vista por una evidente falta de educación y de conciencia social, es que no tiene fácil solución. No se puede poner un policía en cada esquina día y noche, no sólo porque salga caro, sino porque nadie quiere un mundo militarizado. Es triste constatar que aquí también llega ya esa especie de guerra urbana y sin caras en la que es la gente la que se lleva la peor parte. Habrá que empezar a acostumbrarse a convivir con los antidisturbios.