Una Babel en el campus de Elviña

Elena Silveira
E. Silveira A CORUÑA

CARBALLO

F. G. REPARAZ

Reportaje | Máster en Estudios Europeos

09 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?n el aula 17 de la facultad de Derecho se hablan al menos diez idiomas: brasileño, portugués, polaco, letón, rumano, alemán, búlgaro, inglés, castellano y gallego. Es la clase de la Universidade da Coruña con más porcentaje de extranjeros: de los 20 alumnos que acuden a las clases del Máster en Estudios Europeos, el 50% tiene nacionalidad de otro país. El director del Instituto Universitario de Estudios Europeos Salvador de Madariaga, José Manuel Sobrino Heredia, explica que hay un «interés creciente» por los temas de la Unión Europea, sobre todo en los países del Este, ya que muchos están en trámites para ingresar, o acaban de hacerlo, en el organismo comunitario. Ese es el caso de Miglena, una joven búlgara que llegó a finales de octubre a A Coruña. «Mi carrera se basa en las matemáticas y la informática, y para mí han sido un choque muy grande estas clases, porque es todo relacionado con el Derecho». No tiene problemas con el idioma porque estudia español desde secundaria, aunque sí con palabras jurídicas: «Es que no encuentro la traducción en mi diccionario», explica. Su compañera Roxana lleva dos años en la ciudad y tiene claro que su futuro es Europa: «En Rumanía yo trabajaba en una agencia de desarrollo local y los temas de la Unión Europea tienen mucho futuro». Otro alumno rumano, Stelian, imagina en Bruselas su puesto de trabajo: «Ese es mi objetivo. Sé que es difícil, pero no quiero dejar pasar las oportunidades». Para Marta, la estudiante argentina, Europa tampoco queda lejos y especializarse en temas comunitarios puede abrirle muchas puertas en su país como abogada: «Estoy en una consultoría y allí no hay muchos profesionales que enfocan su carrera hacia la Unión Europea, pero yo creo que es un modelo de integración y que Latinoamérica tiene que mirar hacia ella». En español En esta pequeña Babel de la Universidad coruñesa, el idioma que más se practica es el español. Sin embargo, hay casos como el de Sanita, que recurre al gallego con bastante frecuencia: «En realidad, lo que hablo es castrapo. Vine de Letonia y estuve un año de voluntaria en el centro de información juvenil de Ribadavia y yo reproducía los sonidos que escuchaba. Durante mucho tiempo estuve diciendo 'pois' hasta que me explicaron que en castellano se decía 'pues'». Éste es el resultado, como explican con humor los alumnos gallegos del Máster, del «proceso de colonización al que los estamos sometiendo». Dicen también que sus compañeros ya no son extranjeros en A Coruña, como reza el dicho popular y que están más que adaptados a la vida atlántica: «Lo único, el alemán, que cuando ve un prohibido lo sigue cumpliendo».