El Niño

ARA SOLIS | O |


NO SÉ si habrán visto estos días el anuncio de la Lotería del Niño. Ése en el que un hombre -se intuye que un empleado de una gran empresa- acude al trabajo de la mano de un pequeñajo que se mete en despacho del jefe y le dice algo al oído -supongo que eso que todo el mundo ha deseado decirle a su jefe en alguna que otra ocasión-. «Si tú solo no puedes, que te ayude el Niño», dice el eslogan de Lotería Nacional.No sólo han acertado con el anuncio, sino también con la frase final porque, no nos engañemos, actualmente pocos son los que lo pueden hacer todo solos. Quizás porque todos necesitamos una ayudita, los datos oficiales aseguran que la mitad de los españoles hemos comprado, por lo menos, un décimo para el sorteo de hoy. Y si hoy no han madrugado mucho -los que tienen hijos, lo dudo- supongo que se habrán levantado casi al mismo tiempo que comenzaba el tradicional sorteo y ya sabrán si el Niño en cuestión les ha ayudado o no. Confío en que al menos hayan logrado un reintegro, más que nada para recuperar lo jugado, aunque lo que realmente deseo es que la lluvia de millones haya llegado a la Costa da Morte. Ya que el Calvo y el Gordo de la lotería pasaron de largo por estos lares, ojalá que el Niño, aunque sea por despiste, elija la comarca para quedarse a jugar. Con 200.000 euros por décimo -más 33 millones de las añoradas y nunca olvidadas pesetas-, que es lo que se llevarán los más afortunados, seguro que se pueden tapar muchos agujeros. Ayudar a los más próximos -en eso siempre piensan las madres-, darse un capricho -coches, joyas y viajes, como siempre- o simplemente disfrutar viendo cómo engorda la cuenta corriente. De verdad, les deseo que el lunes puedan acercarse a sus jefes y susurrarles algo al oído. Y si no, que haya salud, que es lo que se dice en estos casos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

El Niño