PASABA POR AQUÍ
26 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.SERÍA BONITO empezar el año con un regalo sorpresa. Mejor aún con un milagro. El de un signo de unidad comarcal sería exquisito. Sería bonito imaginar la posibilidad de una Unión Europea con sabor local. Imaginar algo así como Neria en todo su esplendor, una asociación a la que contribuyan todos los ayuntamientos con un porcentaje de su presupuesto, ajena a chorradas de partido y con altas miras. Una asociación de esas que se crean no para repartir los cuartos con los colegas y darle trabajo ligero a cuatro amigos, sino para tomar decisiones estructurales de calado, de esas ajenas al «si a mi no me das cinco, yo no pongo cuatro», que sirva para dotar de una voz única a la gente -que no a los grupos políticos- de la comarca, y desde la que poder tomar las riendas de una modernización que siempre se llora pero para la que nadie quiere dar nada. Soñar es gratis.