La costa se queda incomunicada

La Voz E. E. | CEE

CARBALLO

MILLARES

En directo | Desde la estación de Cee

05 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La nueva estación de buses de Cee parecía ayer un desierto. Los únicos usuarios que se dejaban ver poco después del medio día eran los de la cafetería. Un escueto cartel escrito a bolígrafo en el tablón de anuncios de las instalaciones explicaba que había huelga de autobuses de la empresa Arriva y anunciaba los servicios mínimos: un viaje diario a A Coruña, otro a Santiago y otros dos a Fisterra. Antes de que los trabajadores convocaran la huelga indefinida entre Cee y Fisterra había nueve servicios diarios, otros siete con la capital provincial y cuatro con Compostela. Ayer, el responsable de la estación ceense explicaba que al principio la gente preguntaba qué es lo que ocurría. Se veía algún que otro enfado. Ahora, los usuarios del único medio de transporte público que comunica la Costa da Morte con el resto del mundo, sencillamente no acuden. Las cinco dársenas para los autobuses están vacías y no hay perspectiva de que vuelvan a llenarse si no se resuelve el conflicto laboral que mantiene un pulso entre los trabajadores y la empresa Arriva. Mientras, los problemas se acumulan para los clientes. En Cee, el número de coches ha aumentado sensiblemente durante los últimos días y no es fácil encontrar aparcamiento. Además, son muchos los trabajadores que se desplazaban en autobús hasta sus puestos de trabajo y regresaban en él a casa. Ahora, quien no tiene coche, o no va a trabajar, o adapta sus horarios, o se queda a dormir en el lugar en el que se encuentra su empresa. Al menos los hoteles seguro que algo notan. Los servicios mínimos mantienen algún contacto con el mundo exterior, pero no basta para satisfacer la demanda. También queda la opción del taxi, claro.