La otra cara de la factoría

Eduardo Eiroa Millares
Eduardo Eiroa CARBALLO

CARBALLO

CASAL

Reportaje | Accidente en Ferroatlántica Sus compañeros se reunirán el lunes, a las doce y media de la mañana, frente a las instalaciones de Cee, para honrar la memoria de su compañero fallecido

24 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Ferroatlántica es una de las empresas más célebres de la Costa da Morte. Por varios motivos. Pero entre ellos uno de los más destacados es la calidad de vida de sus trabajadores. Los convenios laborales de sus empleados son la envidia del resto de los asalariados de la zona. También, claro está, los salarios que se cobran. Esa es la parte buena. La parte mala pasa con poca frecuencia, pero pasa. Ayer fue uno de los días más negros, porque perdió la vida, tras dos días ingresado en la Unidad de Quemados del Juan Canalejo, uno de los tres hombre heridos en un accidente laboral el pasado jueves en las instalaciones de la factoría en Cee. Luis Rodríguez Castro murió abrasado después de que estallase el horno número 12. Nadie lo pudo prever. Todo se hizo bien, siguiendo las reglas, los protocolos. A veces, el azar se transforma en mala suerte, la peor suerte. No tenían por qué haber estado allí, pero estaban. Esos accidentes no ocurren en las oficinas, pero son más probables en una nave industrial en la que se trabaja con miles de grados. El jueves pasó lo peor y el fuego atacó la vida de tres obreros. Salieron de allí por su propio pie, pero las cosas se fueron poniendo peor. Sobre todo para Luis Rodríguez Castro. No pudo contra las quemaduras que cubrían su cuerpo. Mañana sus amigos y sus compañeros se concentrarán, a las doce y media de la mañana, frente a la factoría de Cee para honrar a su colega fallecido y a los otros dos que siguen en el hospital. Y para pedir, en silencio, que no hay más tragedias.