Percebeiros de Arou vinculan con el furtivismo el incendio de las casetas

La Voz C. V. G. | CARBALLO

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Los afectados denunciaron los hechos en la Guardia Civil El presidente de la agrupación cree que su galpón era el único objetivo de los supuestos atacantes

23 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

José Pérez, presidente de la agrupación de percebeiros de Camelle, y los otros trece propietarios de las casetas que se quemaron en la tarde del lunes en Arou presentaron ante la Guardia Civil las correspondientes denuncias porque consideran que el fuego fue intencionado. De la misma opinión son numerosos vecinos e incluso miembros de los servicios de extinción. El incendio se inició en unos matorrales que se encuentran junto a la caseta de José Pérez, que fue la primera en arder. El responsable de la asociación de mariscadores está convencido de que su propiedad era precisamente el objetivo de las personas que presuntamente causaron el incendio. José Pérez no ha concretado sus sospechas, pero está seguro de que las razones del ataque están relacionadas «co problema dos percebes». El mariscador, que también es miembro del cabildo de la cofradía de pescadores, reconoce que ha sido amenazado en muchas ocasiones, «incluso de morte», y señala que todo ello se debe a que hay algunos mariscadores que no aceptan tener un cupo «e queren traer o que poidan». Señala que las acciones contra él también han consistido en perseguirlo con lanchas u otras acciones que buscan amedrentarlo. Hace un año, tres mariscadores de Camelle que vigilaban la costa fueron atacados por una lancha con furtivos. Las víctimas, que se negaron a ser identificadas en el periódico, señalaron que no habían reconocido a sus asaltantes, pero en realidad no fue así. El temor se extendió entonces por toda la Costa da Morte, porque sólo unos meses antes, a principios de mayo, quemaron el bajo del presidente de la agrupación de mariscadores de Camariñas, que, desde entonces, no ha querido volver a aparecer en el diario y que ya había dimitido de su cargo por la presión de los furtivos. En el incendio del lunes se perdieron muchos miles de euros, aunque ayer todavía no se habían cuantificado los daños. José Pérez calculaba que, por lo menos, en su caseta había unos 12.000 euros de material relacionado con la pesca y el marisqueo. Perdió motores, depósitos y otros objetos, al igual que otros profesionales de Arou. Otros pudieron salvar sus pertenencias.