Corme y el proyecto Singra imprimen la leyenda

Pablo Gómez-Pan CARBALLO

CARBALLO

PAN

El mirador | La memoria recuperada Un grupo de veinte ancianas documentan la tradición mientras ejercitan su mente en el Club de Jubilados

20 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Pocas personas conocen las historias que esta veintena de cormeláns protegen dentro de sus cabezas, sobre las que tanto ha llovido ya. Historias que hablan de mareas que en su pleamar crean islas que luego son devoradas por el mar, engullendo todas las construcciones y devolviendo tejas rotas sobre las playas, a las que acudían algunas a por arenas para limpiar la casa y aprovechaban, pícaramente, para darse un chapuzón. Como sus madres y sus abuelas, la mayoría de ellas han vivido siempre en la villa de Corme, y el tiempo las ha convertido en portadoras exclusivas de toda la sabiduría popular, hasta ahora transmitida sólo de forma oral. Consciente de lo importante que es conocer las tradiciones y leyendas, y de lo necesario que es ejercitar las mentes de sus últimas custodias, el proyecto Singra de Cruz Roja en Galicia organizó en el Club de Jubilados del Mar de Corme, desde ayer hasta el 5 de octubre, una doble iniciativa, que por un lado ayuda a los mayores a conservar su memoria, y, por otro, permite a todos conocer sus tesoros. Para conseguir lo primero trabaja desde ayer la pedagoga Carmen Prego, que por medio de técnicas cómo preguntarles de vez en cuando cómo se llaman sus compañeras de asiento, ayuda a que sus mentes hagan gimnasia. Se encarga, además, de ir documentando las historias de los oficios, las tradiciones, los juegos y las canciones que recuerdan poniendo en común sus pensamientos. Ayer desenterró la canción infantil Que ande a roda, una especie de corro de la patata con denominación de origen cormelán. Para lo segundo, desde otoño, se montará una exposición para los alumnos del centro escolar As Forcadas, en la que se expondrá todo el saber recogido. Dos guías, una con los oficios y otra con las canciones, juegos y leyendas, estarán disponibles, gracias a la preciosa memoria de estas mujeres.