BERRO SECO | O |

16 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EN Malpica, el tanatorio; en Corcubión, las obras de Quenxe; en Laxe, las aceras; en Cee, la piscifactoría; en Muxía, el plan general y Pasantes, y así en casi todos los ayuntamientos. Gobierno, oposición y algún que otro grupo de presión se colocan en las trincheras y no hay forma de moverlos. Estos conflictos crean mal ambiente en los pueblos y, a veces, acaban con el gobernante de turno.