PASABA POR AQUÍ
24 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LAS DIFERENCIAS, siempre tan necesarias, son a veces casi insultantes. En Corcubión ayer se dejó ver el Naumon , que es un barco que se usa para hacer exposiciones y montar espectáculos. No es precisamente una chalana, sino un mercante de 40 metros. Semejante artilugio se lo compró una compañía dramática catalana, los de La Fura, y lo alquilan mientras no lo usan, para exhibir números portátiles. ¿Se puede imaginar alguien que una compañía teatral gallega pueda comprarse ni tan siquiera una canoa? La apuesta por la cultura en Galicia tiene siempre su toque de surrealismo: se pueden gastar cientos de millones (de euros) en una ciudad de la cultura, pero luego se le regatea la peseta a los artistas, a los creadores. Se hacen museos y casas de la cultura por un lado y por otro se desprecia a aquellos que están llamados a llenarlas. Sin becas ni ayudas. La cultura no da para barcos. Ni para vivir.