De fuera vendrán

CARBALLO

ARA SOLIS | O |

20 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EN MAYO de hace un par de años hubo un pequeño lío en Fisterra. Fue, claro, en las elecciones. Y fue por el voto emigrante. Entonces, si se repasa la hemeroteca, se vio que fueron muchas las voces que aseguraban que había que modificar de una vez por todas la ley electoral porque, se decía en síntesis, no es lógico que una persona que no conoce un pueblo o al menos que no vive en él, pueda decidir quién lo gobierna. Los gallegos que viven en Canarias no votan en Galicia. Es lógico, votan en Canarias. Los gallegos que viven en Londres votan en las municipales de Londres. No tiene sentido que voten también en las de su pueblo natal o en el de sus padres. Que se sepa, sólo se vota en un sitio. Si usted tiene una casa en Cee y un piso en A Coruña, elije donde vota, pero sólo en un lugar puede hacerlo. Desde Argentina no. Que alguien me lo explique. Ellos votan en los comicios argentinos, es normal. Aquí hay mucha gente que no entiende por qué su futuro lo tienen que decidir personas que jamás han pisado Galicia. Si votan ellos, que voten también los de Canarias. Y si no, que se aplique la lógica y cada uno vote donde vive. Los sufragios, se supone, son para elegir el estilo de vida que uno quiere para si mismo, no para gente que vive a 8.000 kilómetros.