PASABA POR AQUÍ
20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.DE VEZ en cuando, y por casualidad, en un mismo día le recuerdan a uno avatares pasados de familiares o vecinos, que vienen bien para saber de dónde venimos. Hacia dónde vamos, no, pero tal vez modifiquen nuestros hábitos de pensamiento y actitud. Contaban ayer los pesares que lugareños de O Ézaro sufrían cuando iban a vender pescado a Baíñas, por poner un sitio. Subían con él en la cabeza, descansaban en las pedras das folgas , y allá que dejaban lo que podían para regresar muertos . Bueno, muertos no, que todavía viven muchos. Otros emigraron. También ayer hablaron de quienes, desde Zas, partían de mañana a sacarse las muelas a Vimianzo, andando, y volvían ligeros de peso y soltando sangre por las encías, de noche. O los que llevaban cerezas de Carballo a Santiago, a los hombros, de sol a sol. Hubo mucha miseria. Eso sí es recuperar la memoria histórica. Somos unos afortunados.