Autopisca

JOSÉ RAMÓN INSUA TRAVA

CARBALLO

CRÓNICAS DE FISTERRA | O |

20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

CUANDO SE hicieron las primeras autopistas, algunos de los pueblos por los que pasa la carretera nacional creyeron que los visitantes bajarían sensiblemente, por cuya razón las protestas no fueron escasas. La apertura de un medio de comunicación alternativo al existente suele provocar, de principio, dicha sensación y esto suele perjudicar a todos. Una autovía por el oeste de Corcubión hacia Fisterra, con el correspondiente desvío a la villa de San Marcos, lejos de dañarla, la beneficia, como ha demostrado la experiencia en casos similares a éste. Si tenemos en cuenta que Corcubión fue la primera villa de la Costa da Morte que se preparó, y bien, para la recepción de turistas, su oposición a la realización de la citada autovía es un error que daña a las dos villas. Cuanto menos tiempo tarde el visitante en llegar a Fisterra, más tiempo le queda para pasarse por Corcubión, o al revés. Además, la promoción turística de la Costa da Morte debe ir acompañada de buenas comunicaciones que faciliten el conocimiento total de dicha zona sin necesidad de emplear mucho tiempo en la carretera. Hay que tener cuidado con las primeras percepciones e ideas, pues las cosas no suelen ser como aparentan en muchas ocasiones. El sentido común y la reflexión suelen conducirnos a la verdad si controlamos los primeros impulsos. Piénsese en lo que saldrían ganando los marineros de Sardiñero que tienen los barcos fondeados en Corcubión. Y es que lo realmente positivo, se quiera o no, siempre favorece a todos.