PASABA POR AQUÍ
12 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.HAY UNA cosa que nunca dejará de sorprender a las personas con una mínima sensibilidad. Si las rocas de Cuño están llenas de roña y se llama a la Xunta, lo que allí te cuentan te deja mucho más tranquilo: «No es de nuestra competencia», y punto. Si en un colegio hay un problema y se le sugiere el Ayuntamiento de turno que haga algo, pues lo mismo, que vayas a llamar a otra puerta. Y así con todo. Parece que más que tener ganas de preocuparse por las cosas y de resolver problemas, lo único que interesa es salvarse uno mismo. Si tengo un accidente y pasa una ambulancia, yo quiero que pare, aunque no sea de su competencia. Si las rocas están llenas de fuel, aunque el tema no dependa de la Xunta, se supone que al menos ha de interesarle. Y sin embargo cuelgan el teléfono y uno se los imagina respirando tranquilos al otro lado porque el marrón les caerá a otros.