PASABA POR AQUÍ
10 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.AHORA LO que está de moda es sablear al contribuyente y subirle las tarifas de todo lo que se pueda subir: la basura, los certificados, la gasolina y una larga ristra de escaladas continuas. La tesis es que los servicios hay que cobrarlos. Como si la pasta de los impuestos sólo valiese para repartir entre cuatro. Pero es que no sólo suben las cosas, sino que encima muchos municipios lloran por las adoradas subvenciones y poco hacen sin ellas. Por eso cuando las cosas se hacen bien hay que decirlo: Vimianzo quería, como todo el mundo, una residencia para sus mayores, pero como ni la Xunta, ni Zapatero ni Bush se animaban a aflojar, el Concello decidió rascarse el bolsillo: 360.000 euros y otros 180.000 al año. Seguro que con esos fondos se podían hacer muchas fiestas, colocar a unos cuantos y tal, pero fueron para algo mucho más importante. La calidad de vida pasa precisamente por ahí. Enhorabuena.