Gordos, pero generosos

| MARTA VALIÑA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

22 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS ESTADÍSTICAS tienen la capacidad especial de deprimir al más pintado. Hace unas semanas, un estudio revelaba que los niños españoles estaban entre los más obesos de Europa (somos los segundos, para ser exactos), muy cerca de los norteamericanos, que ya es decir. Mientras nos recuperábamos del disgusto, otra encuesta concluía que la droga se abría camino a pasos agigantados y que, además de gordos, en España, el índice de cocainómanos subía como la espuma. Gordos, drogatas e incultos, porque otro reciente estudio ponía de manifiesto que la educación en España dejaba mucho que desear. Lo dicho, que las estadísticas deprimen. Pero sólo a veces. Si hacemos caso de las conclusiones, debemos enorgullecernos de seguir a la cabeza de Europa en lo que a donación de órganos se refiere. Gordos, drogatas e incultos, pero generosos, que es un consuelo.