El joven de Coristanco detenido el martes al mediodía en Zas, tras una persecución en la que participaron varias patrullas de la Guardia Civil, ingresó en el centro de menores de Santiago del que se había escapado antes de participar, presuntamente, en una serie de acciones delictivas en compañía de otros dos individuos que pudieron ser identificados por los agentes, pero a los que todavía no se ha podido dar captura. Por el momento, la búsqueda de los sospechosos ha resultado infructuosa. Los tres jóvenes, entre los que existen vínculos de parentesco, viajaban en un Peugeot 205, propiedad de la madre de uno de ellos. El vehículo fue utilizado, supuestamente, para cometer diferentes robos en el área comprendida entre Ordes y Camariñas. Huida Tras ser interceptados en Baio por una patrulla de la Guardia Civil, los ocupantes del automóvil se dieron a la fuga a toda velocidad, y, después de realizar un adelantamiento indebido a un camión, sufrieron un accidente de tráfico a la altura de San Cremenzo, en la AC-552. En ese mismo lugar abandonaron el turismo, que sufrió numerosos daños y del que se incautaron posteriormente las fuerzas de seguridad. En su interior fueron localizados diversos objetos procedentes, según todos los indicios, de los robos cometidos en las horas anteriores, entre ellos dos en Camelle (Camariñas) y Calo (Vimianzo). Al parecer, los jóvenes, después de huir a pie por los montes de San Cremenzo, sustrajeron otro coche para continuar su huida. La Guardia Civil sigue la pista de los presuntos delincuentes, a los que se relaciona con la oleada de robos cometidos en las últimas semanas en toda la zona, y que habían provocado gran alarma social. Mientras tanto, el joven detenido en Zas, que próximamente cumplirá dieciocho años, continuará su reclusión en el centro de menores de Santiago de Compostela.