Poco antes de las once y media de la noche del miércoles se produjo un espectacular accidente de tráfico en la avenida de Fisterra de Carballo, en el cual, a pesar de la aparatosidad, sólo hubo dos heridos leves. Un Wolksvagen Golf, con matrícula C-5420-BC, circulaba por la AC-552 hacia la villa carballesa, procedente de Coristanco, cuando el conductor (el coche era prestado) perdió el control del vehículo tras tomar una curva -todo indica que a gran velocidad- y colisionó contra una farola, que quedó tendida en el suelo, y contra una vivienda. Pero las consecuencias del siniestro no terminaron ahí. Un Fiat Tipo, con placas C-0056-BB, que estaba aparcado, fue desplazado hasta el otro margen de la calle, mientras el vehículo que lo embistió ocupaba su lugar. El golpe fue tan potente que los coches no sólo sufrieron daños materiales muy cuantiosos, sino que una silla de bebé que había en el maletero del Fiat quedó destrozada. Los propietarios de este último coche, que, por fortuna, no se encontraban en su interior, no daban crédito a la situación, a primera vista inexplicable. Policía Local, Protección Civil y bomberos acudieron al lugar, en el que también se concentraron numerosos vecinos, algunos de los cuales expresaron sus quejas por la deficiente señalización.