Petróleo en tierra de nadie

J. Gómez-Aller A CORUÑA

CARBALLO

La confusión sobre la frontera entre Arteixo y A Coruña afecta a la refinería Siete hectáreas de la planta están en una zona que ambos municipios reclaman como suya

26 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

A finales de febrero, el Ayuntamiento nombró una comisión especial para intentar resolver un problema que subsiste en la comarca desde hace décadas: la difusa frontera entre A Coruña y Arteixo. «Existe cierta imprecisión en cuanto a la línea divisoria entre los términos municipales, sobre todo en la zona de los núcleos de Meicende y Nostián», advertía entonces un informe municipal. Y en el medio, en tierra de nadie, se encuentra precisamente una buena parte de la refinería de Repsol. El reciente conflicto entre la petrolera y el Ayuntamiento arteixán, que exigió la paralización de las obras de ampliación de la planta por no contar con una autorización del Ministerio de Medio Ambiente, resucitó el debate en la calle sobre la situación exacta de la planta. ¿Está en A Coruña o en Arteixo? Hasta que comenzaron las actuales obras de ampliación de la industria, el 90% de la refinería -incluyendo los depósitos del puerto-, pisaba suelo coruñés. Otro 5% estaba en Arteixo y el 5% restante, en la zona ciega reclamada por ambos municipios. Aunque la ampliación variará en algunos puntos ese porcentaje, sólo se producirá un cambio significativo en esa relación cuando se adjudiquen esos terrenos. Los primeros contactos para resolver esa situación se produjeron hace siete años. En junio del 97 se reunieron el teniente de alcalde coruñés, Javier Losada, y el regidor arteixán, Manuel Pose, y ambos tomaron como punto de partida el último deslinde de la zona, realizado en 1924 por el Instituto Geográfico Catastral. Con el ánimo de resolver el problema definitivamente, el gobierno local coruñés encargó a la empresa Ditecar la elaboración de un nuevo mapa. La entidad cartografió palmo a palmo los terrenos fronterizos y propuso una línea divisoria que fue bien recibida en los dos consistorios. Las comisiones negocian ahora un pacto en el que se ubiquen definitivamente esas 7 hectáreas de la refinería que están en tierra de nadie. En caso de que no lleguen a un acuerdo, será el Instituto Geográfico Nacional el que decida de quién es esa zona de la planta industrial de Repsol.