29 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
La oposición destaca, e incluso el alcalde lo reconoce, que lo peor que ha ocurrido en los primeros 365 días del presente mandato son las molestias que ha generado para los vecinos el cierre del puente sobre el río Anllóns. PSOE y BNG aseguran que no ha habido planificación y que la alternativa es insuficiente. Este año también se dijo adiós, pese a la unión que demostraron todos los grupos políticos, al parador de Balarés. Muxía se llevó el gato al agua.