Adiós rías...

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

20 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS RÍOS llevan años desaparecidos a base de pesca con lejía y vertidos, las fontes, milagro las que son potables, y por los regatos pequenos fluye suavemente el xurro. Faltaban las rías, que no vienen en los versos porque nadie esperaba tanta desgracia. La de Corcubión, que sucumbió víctima del progreso. El progreso, en Noruega, significa que, ya en el siglo XX, los ríos, por ley, estaban limpios de vertidos bajo pena de cárcel, que la gente tiene ayudas sociales hasta para comer la sopa y que la educación es el motor de la sociedad. En la Costa da Morte, el progreso tiene una acepción distinta: aquí plantan todas aquellas fábricas que en Noruega estarían dinamitadas hace años a cambio de un puñado de empleos. Y el dinero público, en vez de servir para educación o servicios sociales, se usa, como es lógico, para subvencionar a las multinacionales que nos otorgan el don de los salarios.