Una lancha de salvamento de Inditex

La Voz

CARBALLO

Otro tema tratado fue el futuro de la Cruz Roja de Fisterra, después de que la ONG se haya quedado sin local, que volverá antes de junio a la cofradía (su propietaria), y de que la directiva provincial dejase entrever que no habría una nueva sede. En el pleno presentaron mociones sobre el tema tanto el BNG como el CDI. Por parte de los nacionalistas, instaron al gobierno local a buscar otras alternativas para alojar el servicio, proponiendo que la Cruz Roja comparta la sede de Protección Civil o que se traslade a la cámara agraria. El PSOE completó la propuesta sugiriendo que también se podían emplear como sede las aulas vacías del colegio Mar de Fóra. Traba aseguró que «non son as formas indicadas para facer algo así», y que estaba dispuesto a colaborar, aunque su grupo votó en contra. El edil de Fisterra Unida, Manuel Canosa, comentó que la iniciativa, en todo caso, debería de tenerla la propia Cruz Roja, por lo que se abstuvo en la votación. También sobre el tema volvió el independiente Xan García Pouso, quien propuso, con carácter de urgencia, una moción sobre el tema. García, que comenzó acusando al presidente de local de la Cruz Roja, Manuel Pinelo, de «mala educación», por ausentarse del pleno al que asistía como público antes de que leyese su propuesta, expuso que lo ideal para resolver el problema sería que la propia Cruz Roja adquiera o alquile un local ya que, según García, tienen fondos suficientes para ello. Para el concejal del CDI, lo más lógico sería recurrir a los fondos donados por Inditex para paliar los efectos del Prestige , tanto para adquirir el local como para pedir a la empresa textil que financie una embarcación de salvamento completamente equipada para mantener operativa en la comarca. La moción fue aprobada con la sola abstención de Fisterra Unida-Os Verdes, aunque el alcalde, José Traba, matizó que no coinicide en la necesidad de que se compre el local, ya que se podría ceder. El BNG, por su parte, presentó también una moción para apoyar la Marcha Mundial das Mulleres en Vigo, que finalmente resultó rechazada.