PASABA POR AQUÍ
30 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LAS LICENCIAS de obra, según el diccionario de términos de la Costa da Morte, son trámites de obligado cumplimiento que los solicitantes se pasan por el forro antes y durante la construcción de edificios. La legalidad urbanística de la zona, con unas leyes algo rígidas y alguien que las aplique, podría suponer vaciar los polvorines de Occidente para acabar con tanto cemento mal puesto. Pero lo único que mueve a que alguien se mueva para parar una obra son las denuncias. Es decir: haga usted lo que quiera que yo miro hacia otro lado salvo que una denuncia me haga volver la cabeza. Se denuncia por rencillas vecinales, por revanchismos eternos y hasta por gusto, y a veces por causas más oscuras. Lo curioso del caso es que la mayoría de las veces los que se mueven para paralizar la obra del prójimo, probablemente tienen muchas más cosas que ocultar dentro de las suyas. Así es la guerra.