BERRO SECO | O |
24 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL OPTIMISMO se desmorona. Los parques y los polígonos acuícolas por los que todo el mundo se peleaba y que se iban a gestionar en sólo seis meses siguen siendo poco más que proyectos, pero más esperados. Se confirma, una vez más, que una cosa es hablar, y otra ejecutar. En campaña electoral se dice mucho y se cortan muchas cintas, pero hacer es más complicado y requiere más esfuerzo. Los papeles dificultan aquellos grandes propósitos.